PARTE 2
—Es en relación con el señor Alejandro Ruiz.
Ese nombre… me sonaba.
Muy familiar.
Muy importante.
Y entonces lo recordé.
Alejandro Ruiz —uno de los multimillonarios más reservados de México. Dueño del grupo Ruiz, dedicado al transporte y bienes raíces.
Solté una risa seca.
—Se ha equivocado de persona.
—No —respondió con firmeza—. Es usted.
Al día siguiente, fui.
No porque creyera.
Sino porque… tenía curiosidad.
La oficina estaba en un edificio de cristal en Santa Fe, un lugar en el que jamás pensé entrar.
Todo era demasiado lujoso.
Demasiado ajeno a mi vida.
El hombre de traje negro se levantó cuando entré.