«¿Fingir qué?»
«Que no estás asustada».
La voz de él no sonaba cruel.
Sonaba agotada.
«No estoy asustada de ti».
Liam soltó una risa breve y amarga.
«Eso dicen al principio».
Elena dio un paso hacia él.
«No soy ellas».
Él levantó la vista.
Por un momento, pareció querer creerle.
Luego apartó la mirada.
«Mi madre te compró».
La frase la golpeó con más fuerza de la que esperaba.
«Me ofreció una salida», dijo Elena, aunque la defensa sonó débil incluso para ella.
«No.
Te encontró desesperada y usó eso».
Liam apretó la mandíbula.
«Como usa todo».
Elena no respondió.
Él respiró hondo, como si estuviera reuniendo valor para algo que había evitado demasiadas veces.
«Debes saber la verdad antes de decidir si quieres quedarte en esta habitación».
Elena sintió que el aire cambiaba.
Liam puso ambas manos sobre los apoyabrazos de la silla.
Luego, con un movimiento firme, se impulsó hacia arriba.
Se puso de pie.
Elena ahogó un grito y se llevó una mano a la boca.
Liam estaba frente a ella, alto, estable, con una expresión endurecida por años de anticipar rechazo.
«Tú… puedes caminar».
«Sí».
Elena miró la silla de ruedas, luego sus piernas cubiertas por los pantalones elegantes.
«Entonces, ¿por qué…?»
«Porque es más fácil para mi madre decir que soy inválido que explicar por qué me escondió».
Liam sonrió sin alegría.
«Y porque muchas personas prefieren una mentira cómoda a una verdad que les incomoda mirar».
Lentamente, se sentó en el borde de la cama.
Sus manos fueron a la tela de los pantalones.
«No tienes que mirar», dijo.
Elena sintió que el corazón le latía tan fuerte que casi le dolía.
«Quiero entender».
Liam cerró los ojos un instante.
Luego levantó la tela hasta las rodillas.
Las cicatrices aparecieron bajo la luz suave de la lámpara.
Eran profundas, extensas, irregulares.
La piel de ambas piernas estaba marcada por quemaduras antiguas, zonas tirantes y brillantes, relieves deformes que contaban una historia de fuego, dolor y cirugías.
No era una imagen fácil.
No por fealdad, sino por la violencia del sufrimiento que esas