Pero ella estaba enferma.
Gravemente.
Y decidió alejarse.
Dejarlo libre.
Dejarle una carta… y un hijo.
Y él…
eligió enterrarlo todo.
Elegirme a mí.
Elegir nuestra vida.
Pero no abandonó a ese niño.
No completamente.
La niña del funeral
Entre las últimas cartas…
encontré algo distinto.
Más reciente.
Una nota con su letra:
“Si estás leyendo esto, amor mío, es porque ya no estoy.
La niña que te entregó este sobre…
es mi bisnieta.”
Sentí un escalofrío recorrer todo mi cuerpo.
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