EL BEBÉ SOLTÓ EL BIBERÓN SIN SABER QUE, EN ESA CASA, HABÍA ALGUIEN ESPERANDO ESE MOMENTO COMO SI LE FUERA LA VIDA EN ELLO. Mateo levantó el plato de papilla como si acabara de descubrir una ley antigua de la casa. Toby retrocedió un paso. Luego otro. Y por primera vez desde que llegó a esa familia, el perrito dejó de parecer un ladrón simpático y empezó a parecer un acusado frente a su víctima.